No me cansaré de recomendar la lectura colectiva en el aula.
Acabamos de leer James y el melocotón gigante. Ya conté en una anterior entrada que desde que conocimos a Roald Dahl en Las brujas, nos cautivó hasta tal punto de querer leer todas sus obras (hemos leído Matilda y La maravillosa medicina de Jorge).
Una vez más Roald no nos ha defraudado. Hemos disfrutado y reído con sus caricaturizadas descripciones y con su sorprendente e inagotable creatividad.
¿Por qué recomiendo este tipo de lectura? porque todos estamos leyendo juntos lo mismo al mismo tiempo. Cuando aparece algo gracioso reímos juntos, cuando algo nos acongoja sufrimos juntos, cuando algo nos sorprende nos asombramos juntos... La lectura nos une. La lectura esta presente en muchas situaciones corrientes y nos da pie a comentarla o jugar con ella.
¿Cómo la realizamos? Muy sencillo. Nos sentamos en círculo y leemos un punto cada uno. Así durante media hora, cuatro días a la semana.
Disfrutamos de la lectura, más que con cualquier otro tipo de recurso que haya utilizado a lo largo de mis años como maestra.
Ya estoy pensando en el próximo... Cuentos en verso para niños perversos, como no, de Roald Dahl.
La idea de crear este blog ha surgido para dar a conocer las actividades y proyectos que se llevan a acabo en mi aula, además de opinar sobre temas relacionados con la educación y con la escuela rural.
lunes, 21 de noviembre de 2016
PUERTAS DE INVIERNO
viernes, 18 de noviembre de 2016
7ª PARADA: ALIVIO
DIARIO DE VIAJE
7º VIAJE: ALIVIO
Al final la tensión acumulada por la incertidumbre ha sido en vano, los malos presagios no se han cumplido. Marchamos más tranquilos hacia la nueva emoción.
Nos hemos quitado un peso de encima, ¡y no es figurado! Nos estamos elevando de nuestros asientos, flotamos ingrávidos por el vagón. Nos sentimos ligeros.
El actual paisaje contrasta radicalmente con el anterior. Los árboles y vegetación tirante de la estación Tensión, están ahora por el suelo, como si lo que tiraba de ellos lo hubieran acabado de soltar y estuvieran buscando su posición natural. Los colores chillones son ahora tonalidades claras.
El viento nos trae calmados suspiros a nuestros oídos.
Una dulce voz acompañada de una profunda espiración anuncia nuestra llegada a la estación: Alivio.
Un cuadro de Irene Sheri y la música de Paul Seneville nos dan lan bienvenida y nos acompañan en esta parada.
Seguimos la misma secuenciación que en las anteriores.
1. Describo el viaje para que vayan entrando en situación.
2. Leo la definición de la emoción que aparece en el Emocionario.
3. Abrimos una tertulia para hablar cuando sienten esa emoción.
4. Observamos el cuadro y analizamos el color, la composición, la figura protagonista...
5. Cierran los ojos y mientras escuchan la pieza musical imaginan situaciones en las que sienten alivio.
6. Dibujan en la ficha lo que han imaginado escuchando la música de fondo.
En el momento de la tertulia han explicado en qué momentos sienten alivio. El hecho de parar en esta estación ya les ha provocado alivio, ya que las anteriores han sido paradas muy intensas y necesitaban un respiro.
Han explicado que les produce alivio cuando ven que la decisión que han tomado ha sido la correcta, cuando pueden encontrar un momento de tranquilidad en su habitación, después de una situación tensa o cuando les cortan las etiquetas que les rozan en la piel (en esta creo que coincidimos la mayoría 😃).
Seguimos este emocionante viaje y nos encontraremos la semana que viene en la siguiente estación: Serenidad
7º VIAJE: ALIVIO
Al final la tensión acumulada por la incertidumbre ha sido en vano, los malos presagios no se han cumplido. Marchamos más tranquilos hacia la nueva emoción.
Nos hemos quitado un peso de encima, ¡y no es figurado! Nos estamos elevando de nuestros asientos, flotamos ingrávidos por el vagón. Nos sentimos ligeros.
El actual paisaje contrasta radicalmente con el anterior. Los árboles y vegetación tirante de la estación Tensión, están ahora por el suelo, como si lo que tiraba de ellos lo hubieran acabado de soltar y estuvieran buscando su posición natural. Los colores chillones son ahora tonalidades claras.
El viento nos trae calmados suspiros a nuestros oídos.
Una dulce voz acompañada de una profunda espiración anuncia nuestra llegada a la estación: Alivio.
Un cuadro de Irene Sheri y la música de Paul Seneville nos dan lan bienvenida y nos acompañan en esta parada. Seguimos la misma secuenciación que en las anteriores.
1. Describo el viaje para que vayan entrando en situación.
2. Leo la definición de la emoción que aparece en el Emocionario.
3. Abrimos una tertulia para hablar cuando sienten esa emoción.
4. Observamos el cuadro y analizamos el color, la composición, la figura protagonista...
5. Cierran los ojos y mientras escuchan la pieza musical imaginan situaciones en las que sienten alivio.
6. Dibujan en la ficha lo que han imaginado escuchando la música de fondo.
En el momento de la tertulia han explicado en qué momentos sienten alivio. El hecho de parar en esta estación ya les ha provocado alivio, ya que las anteriores han sido paradas muy intensas y necesitaban un respiro.
Han explicado que les produce alivio cuando ven que la decisión que han tomado ha sido la correcta, cuando pueden encontrar un momento de tranquilidad en su habitación, después de una situación tensa o cuando les cortan las etiquetas que les rozan en la piel (en esta creo que coincidimos la mayoría 😃).
Seguimos este emocionante viaje y nos encontraremos la semana que viene en la siguiente estación: Serenidad
jueves, 17 de noviembre de 2016
FRASCO DE LA CALMA
Este recurso sirve para que el niño se tranquilice cuando sienta tensión, nerviosismo, ira... El hecho de centrar su atención en el frasco, hacerle consciente de la respiración y del movimiento relajante de la purpurina dentro del tarro, harán que poco a poco el niño vuelva a una situación calma.
Si queréis hacerlo seguid los pasos, es muy sencillo.
Los materiales que se necesitan son:

-Un frasco que cierre herméticamente.
-Pegamento líquido transparente.
-Glicerina.
-Purpurina de diferentes tamaños y colores.
Pasos a seguir:
-Vierte agua caliente en el frasco, un poco menos de la mitad.
-Un tercio de la parte que queda por cubrir rellénala de pegamento líquido.
-Otro tercio de glicerina.
-Remueve la mezcla.
-Ahora toca añadir la purpurina. Hay que poner cantidades generosas de purpurina, intentando buscar diferentes tamaños para que al agitarlo se precipiten y muevan a distintas velocidades.
-Vuelve a mover con un palito la mezcla y fíjate en el movimiento de la purpurina al caer. Si ves que cae demasiado rápido y te gustaría que flotara durante más tiempo, añade glicerina lo que quede del frasco, así conseguirás un líquido más espeso y un movimiento más lento. Si por el contrario te gustaría un movimiento más rápido, añade agua hasta llenar el frasco.
-Por último nos falta sellar la tapa con silicona o pegamento para que no pueda abrirse.
(En otras "recetas" que encontraréis por internet añaden colorante para darle color al líquido. En mi caso no ha sido necesario porque la purpurina ha soltado color y ya ha teñido la mezcla).
Si queréis hacerlo seguid los pasos, es muy sencillo.
Los materiales que se necesitan son:

-Un frasco que cierre herméticamente.
-Pegamento líquido transparente.
-Glicerina.
-Purpurina de diferentes tamaños y colores.
Pasos a seguir:
-Vierte agua caliente en el frasco, un poco menos de la mitad.
-Un tercio de la parte que queda por cubrir rellénala de pegamento líquido.
-Otro tercio de glicerina.
-Remueve la mezcla.
-Ahora toca añadir la purpurina. Hay que poner cantidades generosas de purpurina, intentando buscar diferentes tamaños para que al agitarlo se precipiten y muevan a distintas velocidades.
-Vuelve a mover con un palito la mezcla y fíjate en el movimiento de la purpurina al caer. Si ves que cae demasiado rápido y te gustaría que flotara durante más tiempo, añade glicerina lo que quede del frasco, así conseguirás un líquido más espeso y un movimiento más lento. Si por el contrario te gustaría un movimiento más rápido, añade agua hasta llenar el frasco.
-Por último nos falta sellar la tapa con silicona o pegamento para que no pueda abrirse.
(En otras "recetas" que encontraréis por internet añaden colorante para darle color al líquido. En mi caso no ha sido necesario porque la purpurina ha soltado color y ya ha teñido la mezcla).
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| Frasco agitado |
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| Frasco en calma |
viernes, 11 de noviembre de 2016
6ª PARADA: TENSIÓN
DIARIO DE VIAJE
6ª PARADA: TENSIÓN
Abandonamos Irritación y no creo que echemos de menos esta estación.
Estoy intranquila y observo que mis acompañantes también. Estamos preocupados porque las últimas paradas nos han resultado algo inquietantes.
Esta incertidumbre nos produce desasosiego y el paisaje no ayuda a calmarnos, no es nada tranquilizador.
Un cielo amarillo chillón a más no poder, parece tirar de los árboles y flores hacia él, como atraídos por un imán, mientras sus raíces luchan por seguir sujetándolos en la tierra. La vegetación aparece tan alargada y forzada hasta el extremo, que solo ejercer un punto más de tirantez sería suficiente para partirla en dos.
El tren circula lentamente y a empujones, da la impresión que están tirando de él.
El ambiente del tren sigue en línea con el paisaje y un inquietante silencio reina en el vagón.
Una voz nerviosa y estrangulada anuncia que estamos en la estación: Tensión
Vemos el cuadro "Stress" de la autora Elizabeth Anne Curistan y "Discusión en la taberna" de autor desconocido. El tema principal de la banda sonora de la película Tiburón nos acompaña en esta estación.
Seguimos la misma secuenciación que en las anteriores.
1. Describo el viaje para que vayan entrando en situación.
2. Leo la definición de la emoción que aparece en el Emocionario.
3. Abrimos una tertulia para hablar cuando sienten esa emoción.
4. Observamos el cuadro y analizamos el color, la composición, la figura protagonista...
5. Cierran los ojos y mientras escuchan Tiburón imaginan situaciones que les generen tensión.
6. Dibujan en la ficha lo que han imaginado escuchando la música de fondo.
En la tertulia, dos de los alumnos han expresado que les produjo mucha tensión el cambio de colegio porque tenían que enfrentarse a un ambiente desconocido, nuevos compañeros y maestros. Otros sienten stress delante de un examen o cuando han de tomar alguna decisión porque no saben si será la correcta.
Pasan las semanas y me sorprende la madurez con la que se explican y con que facilidad identifican las emociones.
Aquí os dejo una imagen de como está quedando el mural de clase.
Seguimos nuestro viaje hacia la nueva estación: Alivio
6ª PARADA: TENSIÓN
Abandonamos Irritación y no creo que echemos de menos esta estación.
Estoy intranquila y observo que mis acompañantes también. Estamos preocupados porque las últimas paradas nos han resultado algo inquietantes.
Esta incertidumbre nos produce desasosiego y el paisaje no ayuda a calmarnos, no es nada tranquilizador.
Un cielo amarillo chillón a más no poder, parece tirar de los árboles y flores hacia él, como atraídos por un imán, mientras sus raíces luchan por seguir sujetándolos en la tierra. La vegetación aparece tan alargada y forzada hasta el extremo, que solo ejercer un punto más de tirantez sería suficiente para partirla en dos.
El tren circula lentamente y a empujones, da la impresión que están tirando de él.
El ambiente del tren sigue en línea con el paisaje y un inquietante silencio reina en el vagón.
Una voz nerviosa y estrangulada anuncia que estamos en la estación: Tensión
Vemos el cuadro "Stress" de la autora Elizabeth Anne Curistan y "Discusión en la taberna" de autor desconocido. El tema principal de la banda sonora de la película Tiburón nos acompaña en esta estación.Seguimos la misma secuenciación que en las anteriores.
1. Describo el viaje para que vayan entrando en situación.
2. Leo la definición de la emoción que aparece en el Emocionario.
3. Abrimos una tertulia para hablar cuando sienten esa emoción.
4. Observamos el cuadro y analizamos el color, la composición, la figura protagonista...
5. Cierran los ojos y mientras escuchan Tiburón imaginan situaciones que les generen tensión.
6. Dibujan en la ficha lo que han imaginado escuchando la música de fondo.
En la tertulia, dos de los alumnos han expresado que les produjo mucha tensión el cambio de colegio porque tenían que enfrentarse a un ambiente desconocido, nuevos compañeros y maestros. Otros sienten stress delante de un examen o cuando han de tomar alguna decisión porque no saben si será la correcta.
Pasan las semanas y me sorprende la madurez con la que se explican y con que facilidad identifican las emociones.
Aquí os dejo una imagen de como está quedando el mural de clase.
Seguimos nuestro viaje hacia la nueva estación: Alivio
viernes, 4 de noviembre de 2016
5ª PARADA: IRRITACIÓN
DIARIO DE VIAJE
VIAJE 5: IRRITACIÓN
Subimos al tren, no queremos detenernos más en esta estación.
El tren empieza su viaje y lo hace a sacudidas, a trompicones. En el paisaje vemos vacas que no paran de mover sus colas para librarse de las pesadas moscas que no cesan en su intento por posarse en ellas.
Una nube de moscas se acerca para rodear el tren, algunas entran antes de que nos de tiempo a cerrar las ventanillas. Ahora somos nosotros los que no paramos en nuestro intento por deshacernos de ellas. Se posan en la cara, en el cabello, en las piernas, en los brazos... cualquier intento por deshacerse de ellas es en vano. No se dan por aludidas con nuestros aspavientos y vuelven como si de un boomerang se tratara.
Por si no tuviéramos suficiente molestia con las moscas y los movimientos bruscos del tren, ahora empezamos a escuchar un chirrido constante y penetrante que parece provenir de los raíles.
No podemos pensar en otra cosa que no sea la constante molestia de las moscas, los acelerones y el ruído...
Una voz exasperada anuncia que estamos en la estación: Irritación.
Vemos el cuadro "Virgen de la mosca" de autor desconocido y El vuelo del moscardón suena mientras nos adentramos en la estación.
Seguimos la misma secuenciación que en las anteriores.
1. Describo el viaje para que vayan entrando en situación.
2. Leo la definición de la emoción que aparece en el Emocionario.
3. Abrimos una tertulia para hablar cuando sienten esa emoción.
4. Observamos el cuadro y analizamos el color, la composición, la figura protagonista...
5. Cierran los ojos y mientras escuchan El vuelo del moscardón imaginan situaciones que les irriten.
6. Dibujan en la ficha lo que han imaginado escuchando la música de fondo.
En la tertulia han hablado abiertamente de las cosas que les irritan. Os pongo algunos de sus dibujos.
Los más pequeños (1º y 2º) han dibujado moscas y mosquitos.
A una alumna de 5º le irrita que su hermana no pare de preguntarle el porque, ya que al responder, ella vuelve a preguntarle porque... Que le toque el brazo de manera insistente para llamar su atención... De hecho tiene una hermana, y para representar la situación de irritación la ha dibujado por triplicado.
Otra alumna de 4º siente irritación cuando intenta leer y su hermana no para de hablar y reclamar su atención.
A otra alumna más pequeña le irrita que su primo le pida que le traiga cosas.
Abandamos la estación para prepararnos para la seguiente: Tensión
VIAJE 5: IRRITACIÓN
Subimos al tren, no queremos detenernos más en esta estación.
El tren empieza su viaje y lo hace a sacudidas, a trompicones. En el paisaje vemos vacas que no paran de mover sus colas para librarse de las pesadas moscas que no cesan en su intento por posarse en ellas.
Una nube de moscas se acerca para rodear el tren, algunas entran antes de que nos de tiempo a cerrar las ventanillas. Ahora somos nosotros los que no paramos en nuestro intento por deshacernos de ellas. Se posan en la cara, en el cabello, en las piernas, en los brazos... cualquier intento por deshacerse de ellas es en vano. No se dan por aludidas con nuestros aspavientos y vuelven como si de un boomerang se tratara.
Por si no tuviéramos suficiente molestia con las moscas y los movimientos bruscos del tren, ahora empezamos a escuchar un chirrido constante y penetrante que parece provenir de los raíles.
No podemos pensar en otra cosa que no sea la constante molestia de las moscas, los acelerones y el ruído...
Una voz exasperada anuncia que estamos en la estación: Irritación.Vemos el cuadro "Virgen de la mosca" de autor desconocido y El vuelo del moscardón suena mientras nos adentramos en la estación.
Seguimos la misma secuenciación que en las anteriores.
1. Describo el viaje para que vayan entrando en situación.
2. Leo la definición de la emoción que aparece en el Emocionario.
3. Abrimos una tertulia para hablar cuando sienten esa emoción.
4. Observamos el cuadro y analizamos el color, la composición, la figura protagonista...
5. Cierran los ojos y mientras escuchan El vuelo del moscardón imaginan situaciones que les irriten.
6. Dibujan en la ficha lo que han imaginado escuchando la música de fondo.
En la tertulia han hablado abiertamente de las cosas que les irritan. Os pongo algunos de sus dibujos.
Los más pequeños (1º y 2º) han dibujado moscas y mosquitos.A una alumna de 5º le irrita que su hermana no pare de preguntarle el porque, ya que al responder, ella vuelve a preguntarle porque... Que le toque el brazo de manera insistente para llamar su atención... De hecho tiene una hermana, y para representar la situación de irritación la ha dibujado por triplicado.
Otra alumna de 4º siente irritación cuando intenta leer y su hermana no para de hablar y reclamar su atención.
A otra alumna más pequeña le irrita que su primo le pida que le traiga cosas.
Abandamos la estación para prepararnos para la seguiente: Tensión
domingo, 30 de octubre de 2016
4ª PARADA: IRA
VIAJE 4: IRA
Salimos de la estación de Odio echando pestes y subimos al tren.
Dejamos atrás Odio y su espesa y oscura niebla. El tren empieza un rápido y vertiginoso viaje hacia una gran montaña coronada por unas rojas nubes bajas y un cielo de tonalidades infernales.
Observo la impresionante montaña como muda su color a rojo oscuro, naranja y negro. Empieza por la cumbre y va descendiendo y tiñendo todo lo que encuentra; no es una simple montaña, es un volcán y nos dirigimos hacia él.
Nuestro camino sigue por un incandescente valle de lava. Empiezo a sentir un fuerte e intenso calor que nace de mi interior. Mi rostro hierve, mi corazón se acelera y mi cuerpo se tensa. A pesar del paisaje de lava que lo cubre todo, la temperatura exterior me produce alivio ya que no es tan alta como la mía, siento que me voy a fundir.El ascenso al volcán es veloz y violento, nos quedamos pegados al asiento debido a la aceleración del tren.
Una voz como un rugido nos anuncia que estamos en la estación Ira.
Bajamos hechos una furia a contemplar el cuadro de Helene Knoop con O Fortuna de Carl Orff sonando de fondo.
Seguimos la misma secuenciación que en las anteriores.
1. Describo el viaje para que vayan entrando en situación.
2. Leo la definición de la emoción que aparece en el Emocionario.
3. Abrimos una tertulia para hablar cuando sienten esa emoción.
4. Observamos el cuadro y analizamos el color, la composición, la figura protagonista...
5. Cierran los ojos, y mientras escuchan O Fortuna imaginan situaciones que les provoquen ira.
6. Dibujan en la ficha lo que han imaginado.
Esta vez el viaje ha sido muy intenso. Después de hablar de las cosas que les generan ira y escuchar la música, un alumno ha vivido esta emoción muy fuertemente. Este alumno tiene una piel emocional muy fina. Fácilmente se pone en situación y vive los recuerdos como si realmente estuvieran sucediendo. La ira hoy le ha superado, pero nos ha llevado a un momento extremadamente bonito y mágico.
Al finalizar la música su cara era la ira personificada, incluso sentía la necesidad de golpear la mesa. De repente ha roto a llorar amárgamente y me ha indicado que necesitaba hablar conmigo.
En esa conversación él ha manifestado la angustia que siente cuando le invade la ira. Me ha explicado que en esos momentos vive una lucha interior con lo que la ira le llevaría a hacer y el freno que ejerce el amor que siente hacia la persona que le provoca esa ira. Es consciente de que si se deja llevar por esa emoción, el resultado de sus acciones le llevarán al arrepentimiento. Este recuerdo le ha conducido a otros momentos donde contenía la ira por sentirse rechazado en su anterior colegio.
Todo este desahogo que ha experimentado le ha llevado a manifestar la felicidad que siente por estar con sus nuevos compañeros, que ahora siente como amigos. Me dice que es feliz porque es escuchado y puede hablar en libertad, sin miedo a que le juzguen ni se rían de él.
Todo estos sentimientos positivos los ha declarado delante de la clase. Ha sido un momento tan bonito y tierno... sus compañeros se han levantado de sus sillas y le han abrazado, él estaba hecho un mar de lágrimas.
Después un alumno de segundo, de manera espontánea le ha dedicado unas palabras por escrito haciéndole saber que para él también es su amigo. Otros alumnos más mayores también le han escrito mensajes diciéndole lo importante que es para ellos.
Todo lo que se ha llevado este alumno en esta sesión tiene un valor inconmensurable y será un recuerdo que le acompañará mucho tiempo. La capacidad empática del resto del grupo y cómo le han ayudado a sentirse mejor, no tiene precio.
Esta sesión ha sido preciosa, estoy muy orgullosa de mis siete alumnos, los cuales han demostrado una gran sensibilidad y empatía hacia un compañero que se ha abierto a ellos, mostrando su parte más vulnerable.
Me encantaría que lo que se ha vivido en mi clase pudiera experimentarse en más aulas. Porque si un alumno se siente seguro emocionalmente y es feliz en clase, el aprendizaje va a ser mucho más fácil. Me siento muy tranquila con mis alumnos para trabajar las emociones, sé que serán respetuosos con los compañeros que decidan abrirse, sé que los comprenderán y se cercarán a ayudarlos. Confío en ellos, sé que me van a propiciar un entorno seguro, por eso me siento muy cómoda trabajando con algo tan frágil como nuestras emociones.
El día de hoy ha sido un regalo para mí. Todo gracias al magnífico trabajo del Emocionario, ya que sin él, esta situación no se habría dado.
Después de todo lo que estoy experimentado con este proyecto veo que es necesario crear espacios donde poder hablar de nuestras emociones, compartirlas y sentirnos escuchados y comprendidos.
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